Turnos por WhatsApp sin ocupar el teléfono, recordatorios que bajan el ausentismo y el cobro a particulares y obras sociales en el mismo lugar. Aurora arma los recordatorios y la cobranza sigue sola.
Resultados esperables según cómo se usa cada módulo — no una garantía. Pedí una demo con tu caso real.
No hace falta migrar todo el primer día. Así avanzan la mayoría de los consultorios y clínicas que arrancan con BOS.
Turnos por profesional: el paciente saca y confirma por WhatsApp y el recordatorio sale solo. Baja el ausentismo desde la primera semana.
Facturación a particulares y obras sociales con el estado de cada presentación a la vista, débitos registrados con su motivo para refacturar a tiempo, y la liquidación de cada profesional calculada sola.
Aurora arma los recordatorios de cobro, avisa cuándo una obra social se atrasa de más y te muestra cómo viene el mes sin que lo pidas.
La historia clínica vive en tu sistema médico. BOS se ocupa del resto: que la agenda se llene sin ocupar el teléfono, que el paciente vuelva y que lo atendido se cobre.
El paciente saca, confirma y reprograma su turno por WhatsApp o webchat a cualquier hora, sin ocupar el teléfono de la recepción.
Estado de cuenta por obra social y prepaga: qué se presentó, qué se pagó, qué está en débito — y hace cuánto.
Prácticas, facturación y liquidación de cada profesional, con su porcentaje aplicado solo.
Cada débito de una obra social queda registrado con su motivo, para refacturar a tiempo y ver qué convenio conviene.
Stock de insumos médicos con un mínimo por insumo y aviso automático antes de quedarte sin uno.
Turnos atendidos y ausentes, lo facturado y lo cobrado por obra social, y el punto de equilibrio por sede — en vivo.
Electrónica y conectada a ARCA; lo devengado y lo percibido nunca se mezclan.
Cada profesional ve su agenda y su liquidación; la dirección ve el número completo.
La información clínica y las remuneraciones viven separadas con acceso más estricto.
El diagnóstico y la historia clínica son de tu sistema médico. BOS guarda la otra mitad: quién es, qué le cobraste, qué cobertura tiene, cuándo vino, cuándo tiene que volver y qué se le dijo por cada canal.
Datos de contacto, cobertura, credencial y plan, responsable de pago y preferencias de comunicación en un solo registro — el mismo que usa facturación y el que ve Conversa.
La línea de tiempo completa: turnos tomados, asistidos y ausentes, prácticas facturadas, pagos, reclamos y cada mensaje enviado o recibido.
Coseguros, copagos y particulares con su saldo al día: qué debe, de qué práctica y hace cuánto, sin pedirle el dato a administración.
Plan, credencial y autorizaciones con su vencimiento. Si falta una autorización para la práctica del jueves, aparece antes del jueves.
Consentimientos, órdenes, estudios enviados y comprobantes guardados en su ficha con permisos estrictos — y Aurora los lee cuando los necesitás.
Controles, refuerzos y tratamientos por etapas quedan agendados: el paciente que tiene que volver en seis meses recibe el recordatorio sin que nadie lo anote.
WhatsApp, webchat y mail conversando con la misma ficha: quien atiende ve el historial completo, no un mensaje suelto.
Saca turno, confirma, reprograma, paga y descarga su comprobante sin ocupar el teléfono de la recepción.
La información clínica queda en tu sistema médico. Lo administrativo vive en BOS, con roles distintos y auditoría de cada acceso sensible.
Un paciente que no vuelve es una pérdida silenciosa. BOS agenda el control, recuerda el refuerzo y muestra quién dejó de venir.
Controles, refuerzos y tratamientos por etapas quedan agendados y recordados sin que nadie los anote.
La ausencia repetida y la caída de frecuencia se ven antes de perder al paciente.
Encuestas y mensajes post-atención desde Conversa, con la respuesta guardada en la ficha del paciente.
Los datos de cada consultorio quedan separados de los de cualquier otra cuenta en la base de datos misma, no solo en la pantalla. Si algo falla, el acceso se cierra, no se abre.
Permisos por rol, controlados en cuatro puntos, de la pantalla a la base de datos: cada profesional ve y hace solo lo que le toca. Los sueldos y la facturación se guardan aparte, con acceso más estricto.
Entrás con tu cuenta de Microsoft o Google, con verificación en dos pasos, y cada sesión se protege y se renueva de forma segura.
Infraestructura sobre Supabase (SOC 2 Type 2, cifrado en reposo, backups con recuperación a punto en el tiempo) y Vercel (ISO 27001:2022, SOC 2 Type II, mitigación DDoS/WAF) — certificaciones de nuestros proveedores de infraestructura, no de BOS como producto.
Para casos regulados, BOS puede operar bajo HIPAA mediante configuración específica y acuerdo contractual (BAA) con el proveedor de datos.
Se conecta con tu sistema de historia clínica mediante una API pública y avisos automáticos firmados (webhooks): BOS no la reemplaza, gestiona el consultorio — turnos, facturación, obras sociales y liquidaciones — alrededor de ella.
Todos los módulos son personalizables y sus funcionalidades se pueden usar de manera parcial o total: ninguna es obligatoria. Podés usar BOS solo como planificador de tareas y no tocar el resto — queda disponible, incluido en el mismo abono, para el día que lo necesites.
Todos los módulos entran en el mismo abono, con usuarios ilimitados. Estos son los que más usan los consultorios y clínicas.