Agentes de IA que atienden por WhatsApp, Messenger, Instagram Direct y el chat de tu web, cada uno con su conocimiento, sus etapas y sus herramientas. Un orquestador decide quién responde, y cuando hace falta, la conversación pasa a tu equipo con todo el contexto.
Cada conversación entiende el contexto, junta los datos que hacen falta y termina en una acción concreta: un candidato en el CRM, una consulta resuelta o una derivación a la persona indicada.
Cada agente tiene sus instrucciones, su personalidad y lo que sabe de tu negocio. Nada de árboles de opciones que terminan en "hablar con un humano".
Cada agente sigue un funnel por etapas, con los datos que tiene que juntar en cada una. Si falta uno, lo pide antes de seguir.
Cada etapa la resuelve el agente, la IA con supervisión o una persona. Y la derivación sigue las reglas y el horario que definas.
Del primer mensaje a la acción, sin que nadie tenga que copiar y pegar nada.
Un orquestador lee cada mensaje y decide qué agente responde: ventas, entregas o soporte. Los agentes se pasan la conversación entre sí cuando hace falta.
Le cargás PDF, documentos, páginas web, textos o preguntas frecuentes, y el agente responde con eso.
Captura datos, crea el candidato en el CRM, consulta un servicio externo por API, etiqueta y cierra la conversación.
Colas, transferencias a una persona, a una cola o a otro agente, notas internas, respuestas rápidas y conversaciones pospuestas.
Resumen, equipo, agentes, canales, campañas y satisfacción: tiempos de respuesta, motivos de derivación y en qué etapa se caen las conversaciones.
Cada agente tiene borrador, versión publicada e historial. Lo probás en un chat de prueba y recién ahí lo ponés a atender.
Tiempos de respuesta, cuándo te escriben, en qué etapa se caen las conversaciones, por qué pasan a una persona y la satisfacción al cerrar.
Conexión directa con la API oficial de Meta, sin intermediarios.
Conectás tu número en unos pasos, sin tokens ni configuraciones técnicas.
Tu equipo sigue usando la app WhatsApp Business en el celular. Se traen los contactos y el historial de los últimos 6 meses, y cuando alguien responde desde el teléfono, la IA no interviene.
Cada número con su calidad, su límite de envío y su velocidad a la vista. Y líneas por vendedor, con sus conversaciones privadas y supervisión.
Armás la plantilla con texto, imagen, video o documento y botones, la ves en un teléfono y revisás todo antes de mandarla a aprobar a Meta.
Envíos a grupos que armás por etiqueta, origen o último contacto, solo a quienes aceptaron recibirlos. Enviar ahora o programar.
Cuando se cierra la ventana de conversación, la bandeja te avisa y te ofrece mandar una plantilla aprobada.
Las llamadas de WhatsApp entran a Conversa como un teléfono más: atender, rechazar y llamar sin salir de la bandeja. Para llamar, se le pide permiso al contacto y se respeta quien no quiere recibir llamadas.
Conversa vive adentro de BOS: los candidatos entran al CRM sin duplicarse, los chats sin responder aparecen en Mi Día y la ficha del contacto muestra su historia como cliente. Y cada agente puede consultar tu propio sistema por API.

Todos los módulos son personalizables y sus funcionalidades se pueden usar de manera parcial o total: ninguna es obligatoria. Podés usar BOS solo como planificador de tareas y no tocar el resto — queda disponible, incluido en el mismo abono, para el día que lo necesites.