Cada consulta entra con su origen, se trabaja en una ficha con todo lo que pasó, se presupuesta con los precios de tu catálogo y se aprueba antes de salir. Cuando se gana, sigue sola hacia la operación.
Pipeline de oportunidades, presupuestos con precios del catálogo, y el presupuesto ganado pasa a factura sin volver a cargar nada.
Cuatro momentos, una sola ficha. Nadie tiene que preguntar en qué quedó.
Cuando alguien completa el formulario de tu web, BOS guarda de dónde vino: la campaña, el anuncio de Google o de Meta, el sitio que lo trajo y la página donde lo completó. Así sabés qué inversión se convierte en ventas, no solo en clics.
Tablero de oportunidades por etapa: cuánto tiempo lleva cada una sin avanzar y quién la tiene a cargo. Las etapas las definís vos.
Lo que entra por tus formularios web, con los campos que elijas, avisa al equipo y queda marcado como nuevo hasta que alguien lo atiende.
El precio sale de tu catálogo de productos y servicios, y cada presupuesto avanza por estados hasta que se gana.
Quien aprueba ve el presupuesto antes de que salga y le puede pedir cambios a quien lo armó con un comentario.
Versiones comparables, envío por email y un link para que tu cliente vea el presupuesto y lo apruebe sin descargar nada.
El embudo muestra los montos de cada etapa, para saber qué viene antes de que llegue.
Lo que vendiste sigue solo hacia el resto de BOS, sin volver a cargar nada.
Todos los módulos son personalizables y sus funcionalidades se pueden usar de manera parcial o total: ninguna es obligatoria. Podés usar BOS solo como planificador de tareas y no tocar el resto — queda disponible, incluido en el mismo abono, para el día que lo necesites.